martes, 27 de enero de 2009

4: El calor afecta el cerebro


Quizás el verano es la estación más comercial del año. La otra sería la primavera, pero creo que en los últimos años el verano le sacó ventaja. Está en todos lados el muy maldito: en la tele, la radio, las revistas, los diarios, atrás del refrigerador, siempre esperando, esperando a que te levantes y pueda asaltarte con su molesto calor.
Pero a cambio, el verano nos da muchas cosas: días largos, noches disfrutables, la playa (que en el invierno se va de vacaciones a otro hemisferio), chicas en bikini, etc. Y con todo esto viene una moda, una especie de onda que seguramente crearon los científicos en USA para trivializar y estupidizar a la gente a base de calor, arena y culos; y como sirve todo esto. Como ayuda, como mete a uno en esa onda y lo saca de la realidad.

Señoras y señores, tarde o temprano todos debemos, por lo menos una vez, caer en las garras del verano; dejarnos arrastrar por los programas pelotudos, las risas falsas, las fiestas en Punta, la música brasileña y el tecno.

Pero para esto necesitamos una mentalidad, una actitud ante el verano. Y es esa actitud lo que vengo a remarcar: la onda verano. Llegar es fácil, lo difícil es irse. Para empezar, uno tiene que partir de la premisa "Dinero=Felicidad", dejando atrás todo sentimentalismo. El dinero que tengas es equivalente a la felicidad que podrás conseguir, ya sea alquilar una casita o irte 20 días a rascarte y chupar alcohol como esponja.
Después, una vez esto aceptado como verdad universal, necesitamos conseguir un lugarcito, una casucha donde escapar. Recomiendo irse a los balnearios más "high" que puedan: Punta del Este, Piriápolis, La Paloma (que ahora es "Hihg" cuando hace 5 años eran ranchos desparramados), y asentarnos allí con amigos o solos. Esto es excluyente: nada de familiares, al menos que ellos estén también en la misma que vos, porque de lo contrario se puede armar lío.
Y despreocuparnos; despreocuparnos de todo: dejar el stress, el trabajo, la familia, al gato. El día siempre es el idóneo para un asado, sin importar el fuego o los mosquitos. Siempre es la mejor noche para bailar y emborracharse. Eso hay que meterlo a fuego en la cabeza.
Para finalizar, precisamos distraernos con cualquier cosa trivial que podamos: jugar al solitario y hacer trampa, leer a Paulo Cohelo, chiflarle a chicas por la calle con bikini o a tipos de sunga, cosas sencillas donde ganemos.

Eso es la onda verano, la mentalidad que debemos tener si queremos disfrutar del sol, la playa y los magníficos programas televisivos. Eso es la vida real, y no el informativo que nos muestra recesión; eso es falso, son gente mala que quiere arruinarte las vacaciones.
Meterse en la onda verano, desconectarnos de la realidad por un tiempito, es algo que todos debemos hacer antes de que la parca llegue por nosotros.

martes, 20 de enero de 2009

3: Hipotenusa y catetos


"A" le gusta a "C", "B" le gusta a "C" y "C" le gusta a ambos.

No los voy a subestimar preguntandoles si les suena conocido, ya que es la fuente de dramas pasionales de la gran mayoría de la población mundial (y la fuente de ingresos de muchos novelistas romanticos, guionistas... y porque no decirlo, escritores de blogs), por lo que debería ser algo ultra recontra super hiper conocido para cualquiera que tenga el cerebro suficiente como para leer estas líneas.
Pero por las dudas que aún no sepan de que estoy hablando, les digo que me estoy refiriendo a la tercera cosa que hay que hacer antes de morir, la cual es participar en un triangulo amoroso.

Más allá de que la mayoría de historias de este tipo termine con gente miserable, desdichada y etc. a mi manera de verlo esta una situacion de ganar o ganar... o ganar.

Vamos a ponerlo de la siguiente manera. Supongamos que, volviendo al ejemplo del inicio, en este triangulo, "A" se queda con "C" y "B" termina haciendose pajas y mandando SMS a Telechat para no sentirse tan solo.

Si sos "A", te vas a sentir en la cima del mundo. O sea, no solo te quedaste con la persona que te gustaba, sino que lo hiciste de la manera más dramática y heroica posible: derrotando un rival en el camino: es decir, apretaste Cuadrado, Abajo, Arriba, L1, L1, Arriba, Cuadrado. You Win. Fatality. Ya esta. ¿Que más podes pedirle a la vida?

Si sos "C", tal vez tengas algunos momentos dificiles en el futuro pensando si tomaste la decision correcta al quedarte con "A" y no con "B". Pero al fin y al cabo, por lo menos vas a poder decir "si, yo pude elegir entre dos personas que me gustaban, ustedes no". You Win. They Lose.

Y si sos "B", te dedico (ademas de mi solidaridad) un par de lineas más que a los otros dos personajes monocaracter de esta breve situacion hipotética...

Para empezar, por mas de que todo sea oscuro al principio, no debes olvidar que el despecho es una gran fuente de inspiración. Por mas que creas que el despecho es solo fuente de inspiración para asesinatos en masa y pedos azules, eso es un error. Grandes discos, libros, guiones, mangas y un largo etc. fueron hecho bajo la influencia del fracaso amoroso (y tal vez del LSD, pero eso viene en otra entrada).

Ademas, el que dijo que la historia la cuentan los ganadores estaba equivocado...
¿Acaso alguien se acuerda de Victor Lazlo cuando ve Casablanca? NOT! Todos nos acordamos de Rick Blaine, el tipo duro y cínico que al final resulta que tiene corazon.

Vos podes ser Rick Blaine, no te olvides de eso. Ahora salí y conseguite un amigo negro que toque el piano.

2: La tortuga Manuelita


Después de varios días de espera (gracias a que me olvidé la clave del blog y que blogger te obliga a esperar 5 malditos días para confirmar que querés recuperar la contraseña), volvemos a encontrarnos, lector y/o lectora (No hago diferencias) para continuar esta agenda, esta pequeña guía de como vivir.

Y pasemos directamente a la recomendación (léase obligación) de hoy: Tener una tortuga. Si, otra de las cosas que hay que hacer antes de palmarla es tener una tortuguita de mascota. ¿Por qué? Sencillo: Un perro, un gato, un loro incluso, son animales que demuestran cariño, aprecio por sus compañeros humanos cuando estos se dignan de tratarlos como seres vivos con sentimientos. Esto, claro está, cuando no llegamos a la zoofilia. Pero ese tema es más complejo, así que lo eludiré olímpicamente.
El caso es que las tortugas no muestran aprecio, ni cariño, ni nada que no sea su carita arrugada. Vos le das de comer, le contás tus cosas, la soltás para que juegue y nada; la muy maldita no te agradece nada. Por eso es bueno tener una tortuga: nos hace responsable por una vida que no nos valora. Y eso va a pasarte muchas veces en la vida: dar, dar, dar y recibir a cambio nada o menos de lo que esperabas. El tener y cuidar una tortuga te prepara para los golpes.

¿Y por qué no un pez? me dirán; Los peces tampoco muestran aprecio. Y si bien es cierto, la diferencia es que el pez no puede tocarse. Y tener una mascota que no podés tocar es al pedo. ¿Qué le vas a dar para que jueguen a los vecinitos, hermanitos, primitos, sobrinitos, o cualquiera de esas pequeñas criaturas que están en sus primeros años y quieren tocar y golpear cosas? Un pez no, porque lo matan enseguida y se angustian. Un cachorro o una gato puede arañarlo, generando una demanda que nadie quiere.
Una tortuga es lo ideal: le pegan, la tiran, pueden incluso jugar al frizzbie con ella, que gracias a su dura caparazón resistirá cualquier cosa. Recomiendo un bichejo algo grande, para que resista más tiempo. Total, podés comprarte otra después, ya que pueden vivir más de 100 años y tener una troja de crías (por si no viste nunca un documental en Discovery)

Y ta', ¿qué más razones precisas? Son grandes pero fáciles de cuidar (si se te escapa una tortuga te aconsejo cortarte una mano en señal de duelo), viven mucho, son resistentes, tienen varios usos (podés jugar al SoccerTuga, una invención de las islas del Caribe, que no saben jugar al fútbol, donde se juega con una tortuga viva y los pies descalzos) y tiene algo más: dan alcurnia.
Como escuchaste, bah, leíste. Las tortugas han tenido muchas estrellas en el mundo. Algunas incluso son ahora millonarias. Una pequeña lista de las tortugas más famosas me dará la razón:

Manuela Piriz: La tortuga que salió de Buenos Aires y triunfó en los escenarios de París (tras una cirugía plástica) en obras como "Romeo y Julieta II: Amores de tortugas", "Crimen y castigo en el estanque" y la aclamada "La Tortuga Manuelita", inmortalizada en una canción de Maria Elena Walsh.
Koopa: Si bien algunos han dicho que es un dragón, les aconsejo que miren su espalda. ¿Qué hay ahí? un caparazón. Y todo animal con caparazón es una tortuga o un caracol. ¿Les parece un caracol? A mi no.
Este sujeto triunfó en el afamado juego de Mario Bros. y se convirtió en una estrella sin parangón en Japón (lo cual no es muy difícil).
Patrovix Jirsinsky: También conocido como la tortuga que venció a un conejo en una carrera. Patrovix nació en Croacia, donde lo entrenaron desde pequeño para que compitiera en los Juego Olímpicos. Allí, ganó 6 medallas de oro en velocidad en categoría Tortuga. Pero, además, se anotó para la maratón en categoría Conejo. Eso nunca se había visto, pero en una épica carrera ganó. Desde entonces, su historia es contada muchas veces.
Pilor: Con un problema de nacimiento, Pilor (a quién tenemos en la foto central) no iba a crecer nunca. Inteligentemente, el muchacho decidió utilizar esto a su favor. En el 2001 firmó un contrato de por vida con Discovery Channel, donde él se comprometía a guiar a tortugas recién nacidas hasta el mar para obtener raiting. Su fortuna está valorada en más de 13o millones de dólares y tiene más de 60 años (a pesar de la foto)

Si con todo esto no quedaste convencido, entonces sos una persona mala, anti-tortuga, antisemita y malvada. Si querés seguir mi consejo y adoptar una tortuga para ganar prestigio y estima con tus amigos te paso el teléfono 336-46-27. Yo no crío tortugas, ese no es mi teléfono y absolutamente no estoy necesitado de vender las malditas crías de esos engendros.

lunes, 12 de enero de 2009

1001 cosas para hacer antes de morir: El comienzo

Como chico virgen que es llevado a un prostíbulo por padrinos o familiares machistas a los 15 años, generándole así un trauma por eyaculación precoz y marcándolo de por vida, publico hoy el inicio de la guía "1001 cosas que hacer antes de morir".
¿Qué pretendo? marcar, aconsejar, influir para que realices tú, querido lector o lectora (para las chicas, mi número celular es 099-334-901, preferiblemente entre 15 y 20 años) 1001 cosas para tener una vida plena, como la vida de la que habla Paulo Cohelo en sus libros, pero mejor...o más realista. Además, hay cosas que tenemos que hacer, aunque no nos gusten, y que son importantes en la vida: trabajar, estudiar, pagar los impuestos, ir a cumpleaños de 15 donde no conocemos a nadie, comer caviar, cosas por el estilo. De eso no te habla Paulito.


Sin embargo, mi meta es difícil. Hablando hipotéticamente, si hiciera una entrada por día, tardaría 2 años, 8 meses y 28 días, a lo que terminaría el 18 de Setiembre si empezara un 1° de enero. Dado que empecé el 12, debemos todavía correr 12 días más, y terminaría el 10 de Octubre del 2011...al menos que haya un año bisiesto.
Ahora, semejante capacidad es imposible, dado que yo no tengo acceso los fines de semana a Internet. Si descontamos los fines de semana por año (104 por año, 208 en dos, 282 en ese período), me costaría 3 años, 6 meses y 7 días, o el equivalente a terminar el 19 de Julio del 2012. Pero, mi capacidad es reducida, ya que mi capacidad creadora solo podría producir, en un régimen de escribir, comer y dormir, una nueva entrada cada dos días; por lo que multiplicaré por dos está cantidad, tardando así 7 años y 14 días. O sea, terminaría el 26 de enero del 2016.
Aunque, ahora que lo pienso, a mi también me gusta salir al cine, estar con amigos, mirar la tele, por lo que puede que incluso sería menor la cantidad de entradas...


En conclusión, nunca terminaré esta guía. Solo no puedo. ¿Para qué hacerla entonces? Para nada. Lo cuál, me lleva a la primera cosa que hacer antes de morir: hacer cálculos estúpidos y sin sentido para llegar a la conclusión que el tiempo siempre es escaso. Pueden hacerlo con proyectos de blogs, con el trabajo, con la plata que tienen que ahorrar para comprarse el PlayStation o cuantas neuronas perderá alguien con al droga (aunque los cálculos variarán de droga en droga), pero siempre llegarán a la conclusión que habrá poco tiempo; Siempre cuando hagan más cosas y puedan mantener sus funciones vitales (y no tengan la mala suerte de morirse antes)
A que nos lleva todo esto: a que hay que hacer cálculos idiotas por lo menos una vez en la vida, para darnos cuenta que la matemática son una perras.